

“Más que el mármol duro me gusta la pizarra fina.. más que el aire marino la dulzura de Anjou”. Joachim du Bellay. Estas palabras resumen bien lo que le espera a lo largo de este circuito. Paisajes salpicados de pizarra y piedra de toba, así como la dulzura de los cursos de agua, que otorgan a Anjou todo su encanto auténtico. Este circuito hablará a los amantes de la tierra, de los paisajes con espejos de agua y verdor, a los aficionados al vino y a todos aquellos que deseen escaparse en bicicleta. Este circuito forma un bucle, por lo que puede realizarse en el orden que desee.

Cuando se oye hablar de Gironda, a menudo se piensa en viñedos y castillos. Y si las piedras pudieran hablar... Escuche sus susurros contando sus secretos a través de descubrimientos ricos en patrimonio, desde la prehistoria hasta nuestros días. Sin duda, este recorrido por las tierras vinícolas de grandes vinos como Saint-Emilion y Pomerol también dejará huella en su paladar. Déjese llevar por el encanto de las colinas, pero también por los meandros del Isle, el Dordoña y el Garona, pasando por la cuenca de Arcachon para terminar con los pies en el Atlántico.